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Los globalistas necesitan otras pandemias o fracasará su “Great Reset” merced al pueblo norteamericano

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El globalismo va a fracasar si no se reinventa a sí mismo con otras pandemias porque los conservadores estadounidenses no se someten a los mandatos de las élites mundiales

Mientras la inmensa mayoría del mundo ha cedido ante la agenda globalista en estos últimos meses: uso indiscriminado de mascarillas, vacunas experimentales, toques de queda propios de países dictatoriales…etc, el pueblo estadounidense se está resistiendo.

Pueden robar unas elecciones y, con ello, quitar el sueño a millones de personas que veíamos en Donald Trump el adalid de la libertad. El magnate era el único con suficiente poder y decisión para hacer temblar a los gigantes tecnológicos, a los Soros y los Bill Gates de turno. No ha podido ser. El globalismo pulsó los botones necesarios para darle la presidencia al decrépito Joe Biden y, con ello, hundirnos a todos en la miseria.

No obstante, estamos contemplando cómo los conservadores americanos se resisten a formar parte del rebaño. Los ideales y valores que siempre han mantenido: provida, estado limitado, mercado libre, libertad individual, derecho a la autodefensa, libertad de culto…etc, son incompatibles con un mundo globalista que solo tendría éxito partiendo de una tiranía centralizada.

No es posible una sociedad globalista en la que confluyan ideales conservadores. Son expresiones antitéticas.

Los globalistas lo saben. Por ello están obcecados en deconstruir Estados Unidos con el fin de lograr el Gran Reset. Son verdaderos psicópatas que no aceptan que haya personas que no piensan como ellos. Entonces te señalan con el dedo acusándote de “difamador”, de “negacionista”. Su verdad es “LA VERDAD” y estás obligado a creerla si no quieres ser excluido. En una frase: O te sometes o te cancelan.

Sin embargo no contaban con dos factores: el primero es el ya citado carácter de los conservadores estadounidenses que no se van a dejar avasallar tan fácilmente; por otro lado, tenemos que los datos de la pandemia no son lo suficientemente terroríficos como para asustar al ciudadano medio a poco que se pare a pensar. Quizá pensaban que iba a afectar a más gente, quizá pensaban que con un pequeño porcentaje de fallecidos la población americana al completo se iba a humillar ante ellos. Quizá sí, quizá no.

El Foro Económico Mundial junto con la Fundación Gates celebraron en 2019 el Evento 201. En este evento, se hizo un ejercicio de simulación sobre lo que ocurriría en caso de una pandemia global. Posteriormente, a raíz de las críticas recibidas, el FEM dijo que no fue una predicción, que ellos no podían saberlo.

No sabemos si mienten o dicen la verdad. Sí sabemos que ocurrió “casualmente” pocos meses antes del inicio de la crisis. También que esas élites trazaron un plan para mantener a la gente controlada en caso de que se diese esta pandemia. La verdad es que sospechoso es un rato. A los globalistas no les angustian las pandemias sino que son su panacea.

No obstante, esta pandemia no ha salido como esperaban. El Covid-19 ha sido decepcionante para los globalistas. En EEUU, la tasa de muerte no ha subido del 0,26% si dejamos fuera los datos de los asilos de ancianos. Esto implica un 99,7% de estadounidenses que no tienen por qué preocuparse del virus porque no representa amenaza contra ellos.

Si estos datos de mortandad hubiesen sido más elevados, entonces mucha más gente se hubiese plegado a las restricciones de todo tipo, a la vacunación y a los “pasaportes verdes”. No ha sido así. Y los datos que se manejan sobre las mascarillas muestran su ineficacia. ¿Cómo si no en los estados que han permanecido abiertos y sin obligación de mascarilla ha descendido la tasa de muerte e infección?

A parte, sobre un 45% de la población de EEUU se niega a la vacunación. ¿Para qué vacunarse contra un virus que no afecta a más del 99% de los ciudadanos?

El discurso del miedo se está desmoronando. Cada vez en más estados se niegan a cumplir normas inútiles y exigen abrirse al exterior.

El problema es que si se habla de globalistas se habla de verdaderos psicópatas. Disfrazados de filántropos que dicen saber lo mejor para el resto del mundo, necesitan controlar a los demás, no importan los métodos. Son gente que carece de empatía y desprecian la libertad individual. Por ello no van a perder esta oportunidad que se abrió a raíz de la pandemia. No se pueden retirar ahora porque es difícil una oportunidad similar de implementar un orden de centralización mundial.

Necesitan otra crisis para poder establecer restricciones y cierres en EEUU junto con pasaportes médicos. Podemos entrever por dónde irán los tiros para implementar estas medidas: surgirán nuevas mutaciones de Covid, se repetirán los disturbios del Black Lives Matter, se inventarán guerras…etc. Todo ello para socavar la moral del estadounidense conservador.

Solo EEUU tiene el poder y los medios para acabar con el Gran Reseteo. Pedimos y rogamos que esos ciudadanos no cejen en su empeño, que se sigan rebelando contra la agenda globalista porque, si ellos se someten, el mundo entero será esclavo.

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1 comentario

  1. María Carmen 29 abril 2021

    Otro motivo para la esperanza son los países iberoamericanos. Su sencillo y profundo catolicismo
    ofrece fuerte resistencia a la irracional locura que nos amenaza. Cuando la sociedades comprendan el horror de la vida que se les ofrece, tampoco permitirán que les pongan la huella sobre el cuello. Mientras tanto, debemos estar alertas y activos para evitar que no sea dolorosa la recuperación de nuestra libertad y dignidad.

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